AHA (glicólico/láctico)
Exfoliación superficial: textura, tono y luminosidad.
Qué dice la evidencia
Eficacia clínica establecida; el láctico es más suave para piel seca.
Cómo se utiliza
Empieza con 1–2 noches por semana sobre piel limpia y seca, y sube la frecuencia según tolerancia. Siempre de noche, y al día siguiente protector solar obligatorio: los AHA aumentan la fotosensibilidad de la piel durante días.
Con qué se combina
Combina bien con hidratantes (ácido hialurónico, ceramidas, pantenol). Evita apilarlos la misma noche con retinoides o vitamina C pura: no es peligroso, pero multiplica la irritación sin sumar beneficio. Alterna noches.
Preguntas frecuentes
¿El ácido glicólico es un AHA?
Sí. Es el alfa-hidroxiácido (AHA) más conocido y el de molécula más pequeña, lo que lo hace el más potente — y también el más irritante. Los otros AHA habituales son el láctico, el mandélico, el málico y el tartárico.
¿El ácido láctico también es un AHA?
Sí. Su molécula es más grande que la del glicólico, así que penetra más despacio e irrita menos. Además es humectante: exfolia e hidrata a la vez. Es el AHA recomendado para piel seca o sensible que empieza a exfoliar.
AHA o BHA: ¿qué diferencia hay?
Los AHA son hidrosolubles y trabajan en la superficie: textura, tono y luminosidad. El BHA (ácido salicílico) es liposoluble y entra dentro del poro: acné, puntos negros y exceso de grasa. Piel seca/apagada → AHA; piel grasa/con acné → BHA. Se pueden alternar.
¿Cada cuánto puedo exfoliar con AHA?
Para la mayoría de pieles, 1–3 noches por semana es suficiente. Si notas tirantez, rojez persistente o brillo «de plástico», estás sobreexfoliando: para unos días y refuerza la barrera con ceramidas y pantenol.